Grabatón 2026: cuando el continente se detuvo a escuchar

Más de 650 personas de 23 países frenaron y se dispusieron a oír. Tres días, 7730 grabaciones, 1764 especies. Así fue el Grabatón 2026, el primer gran evento colaborativo de grabación de sonidos de aves a escala continental.


Claudia grabando desde Chile © Claudia Maldonado Madrid

Apenas amanecía en la Amazonía, y grupos de observadores ya caminaban en silencio con micrófonos en mano. En Patagonia, otros soportaban nieve y viento para registrar unos pocos segundos de canto. En Caracas, Lima y Ciudad de México, familias enteras grababan desde plazas urbanas con sus celulares.

Durante tres días —entre el 8 y el 10 de mayo de 2026— América Latina y el Caribe se transformaron en una enorme red de escucha colectiva. El Grabatón, organizado por Grabando Aves e impulsado por eBird y Macaulay Library, generó uno de los conjuntos de datos sonoros más grandes que América Latina haya producido en tan poco tiempo:

  • 7730 grabaciones
  • 1764 especies
  • 654 sonidistas
  • 23 países
  • +96 equipos
  • 589 especies prioritarias
  • 22 especies raras

El día más intenso fue el 9 de mayo, coincidiendo con el Global Big Day de eBird: más de 5000 grabaciones subidas en una sola jornada —el 65% del total del evento.

Reporte técnico completo del Grabatón 2026 →


Todo un continente grabando

El alcance geográfico del evento fue extraordinario. Hubo equipos activos desde Tierra del Fuego hasta el Caribe: bosques nublados de Guatemala, manglares de Panamá, la Amazonía brasileña, humedales del Chaco, los Andes peruanos y las estepas patagónicas.

Distribución geográfica de las 7.730 grabaciones durante el Grabatón 2026. Ver mapa interactivo completo en el reporte.

Colombia lideró en número de grabaciones (1579), seguida de México (927) y Argentina (839). Pero en términos de diversidad relativa, Perú registró 344 especies: el mayor número en proporción a sus participantes.

Detrás de cada sonido, una historia

Más allá del desempeño por país, lo que importa son los relatos personales de lo vivido durante el evento. Estos son algunos de los que más nos marcaron:

El equipo Manabirds de Manabí, Ecuador, reveló: «Tuvimos que pausar el recorrido debido a una denuncia que hicimos por un grupo de personas que estaba talando y quemando una montaña con ceibos». Hicieron la denuncia correspondiente y volvieron un día después para terminar las grabaciones.

El Equipo Patagonia Argentina sabía que mayo no era la época ideal para grabar aves en el extremo sur del continente, pero aun así decidió estar presente porque esta fue «una oportunidad para reducir las inmensas distancias que nos separan, conocernos y crecer en experiencias y en conocimientos», según comentaron.

Equipo Patagonia Argentina - Grabatón 2026
Integrantes del Equipo Patagonia Argentina, haciendo frente al viento en la indomable estepa.

El Club de Bioacústica del Perú reunió participantes de distintas regiones del país «unidos por una misma pasión», y registraron 154 especies —incluyendo aves con menos de 15 grabaciones en todo el mundo.

«Escuchar es también pajarear», concluyeron.

Mapa Club de Bioacústica del Perú
Mapa de sitios relevados por el Club de Bioacústica del Perú, logrando cubrir todos los biomas del país.

En Panamá, muchas de las grabaciones se hicieron con teléfonos celulares. La Sociedad Audubon de ese territorio coordinó equipos en manglares, parques urbanos y bosques húmedos.

La reflexión que compartieron con nosotros fue tan simple como abismal: «El Grabatón no es solo un evento; es un ejercicio colectivo de escucha. Una pausa intencional para recordar que, en el Neotrópico, muchas veces el ave más interesante no es la que se ve… sino la que se logra identificar entre el coro del amanecer».


Un archivo global que crece gracias a ti

El Grabatón tuvo un impacto especial sobre especies raras y poco documentadas. El evento registró 22 especies muy raras —aves con menos de 20 grabaciones disponibles en toda la Macaulay Library— y otras 589 especies prioritarias con escasa representación global.

Escucha esta grabación del Bonaparte’s Parakeet (Pyrrhura lucianii) lograda por Glauko Corrêa, integrante del equipo Proaves Rondoni —una especie con tan solo 11 audios globales:

Asimismo, se destacó la enorme cantidad de audios subidos a eBird de excelente calidad, la mayoría siguiendo las mejores prácticas de grabación y edición. Así se demostró el accionar de una comunidad comprometida con proporcionar información de calidad a los archivos globales de biodiversidad.

A continuación, una destacada grabación del dueto del Streamer-tailed Tyrant (Gubernetes yetapa) lograda por Sabina De Lucca, del equipo Birding Taragüí.


Una forma diferente de relacionarse con la naturaleza

Grabar aves obliga a desacelerar. A diferencia de la observación tradicional, la grabación sonora requiere quedarse quieto, escuchar y esperar. Muchas veces implica varios minutos de silencio absoluto siguiendo con el micrófono a un ave que quizá vocalice solo unos segundos, volviéndose una experiencia, en ocasiones, meditativa.

Esta forma de relacionarse con la naturaleza —más lenta, más atenta, profundamente conectada con el entorno— fue vivida de manera distinta por cada participante.

El Grabatón también dejó algo menos visible pero de enorme relevancia: el sentido de la comunidad.

Durante esos días, cientos de personas compartieron consejos, sonidos, equipos, rutas y experiencias a través de grupos locales y redes sociales. Muchos participantes grababan aves por primera vez y otros eran investigadores, sonidistas profesionales o referentes de eBird en sus países.

Todos terminaron formando parte de la misma red continental de escucha.

«El Grabatón mostró que escuchar aves también puede ser una forma de construir ciencia, comunidad y conservación».


Lo que se viene

El Grabatón 2026 fue solo el comienzo. No tenemos aún fecha confirmada para la próxima edición, pero algo es seguro: volverá a suceder.

Mientras tanto, el mundo sonoro de las aves no para. Desde Grabando Aves organizamos desafíos mensuales y anuales de grabación para que puedas seguir contribuyendo al archivo sonoro de América Latina todo el año. Cada grabación cuenta, en cualquier momento y desde cualquier lugar.